INGREDIENTES

Huevos de codorniz (2 para cada muñeco de nieve)
aceitunas negras
zanahoria
perejil

PREPARACIÓN

Para hervir los huevos de codorniz

Ponemos los huevos en un cazo, cubrimos de agua fría y ponemos al fuego. Los dejamos hervir 4 minutos, pelamos y reservamos.

Para hacer el sombreros

Lavamos y pelamos la zanahoria. Cortamos rodajas de dos tamaños diferentes, procuramos que sean unas más pequeñas que las otras. Ver la fotografía.

Para hacer las bufandas

Con un pelador de patatas hacemos tiras largas de zanahoria y, con unas tijeras, recortamos las tiras delgadas. Si son largas mejor, ya que podremos hacer una vuelta a la bufanda y se sujetará mejor.

Para hacer la nariz

Cortamos un pequeño triángulo de zanahoria y reservamos.

Para hacer los ojos y los botones

Cortamos una paja (para bebidas). Debe ser algo más corta que un palillo. Cogemos un trocito de aceituna negra, clavamos la paja, la giramos con cuidado y vamos haciendo las redondas, que nos quedarán dentro de la paja. Las hacemos salir empujando por el otro lado con un palillo. Reservamos las redondas.

MONTAJE

Necesitamos 2 huevos para hacer un muñeco. Cogemos un huevo y el descabezado un poco por ambos lados. La parte inferior, más ancha, será la base del muñeco. Disponemos los 2 huevos uno sobre el otro y los atravesamos con un palillo (la punta del palillo debe quedar en la cabeza). Debemos tener espacio para clavar las dos corros de zanahoria. La parte más entretenida son los ojos. Tomamos la paja, ponemos en el palillo y marcamos los ojos presionando con suavidad. Nos quedará una redonda bien marcada y algo hundida. En estos agujeritos pondremos las redondas de aceituna negra. En nariz, hacemos un corte con la punta de un cuchillo y clavamos el triángulo de zanahoria. Envolvemos la bufanda. Por último, en uno de los laterales, hacemos un corte y ponemos una hoja de perejil.

Vea la galería de imágenes.
{Gallery} muñeco-nieve / {/ gallery}

PARA SABER MÁS

Para pelar los huevos de codorniz fácilmente, los dejamos hervir 4 minutos, los cogemos con una espumadera y los ponemos en un bol con agua fría. Una vez fríos los ponemos sobre la mesa y con la palma de la mano los hacemos rodar un poco. Así se quita la cáscara fácilmente.

RESULTADO
Un aperitivo original y divertido para las fiestas de Navidad.

Montse