INGREDIENTES

1/2 Kg. de sardinas
Aceite de oliva virgen extra
sal
1 cucharada de postre de pimienta negra en grano
2 hojas de laurel
3 dientes de ajo
1 rama de tomillo
4 hojas de salvia
1 rama de mejorana

PREPARACIÓN Y COCCIÓN

Limpiamos las sardinas, sacamos la cabeza y tripas,las  lavamos ligeramente y las dejamos escurrir y las salamos. Tomamos una cacerola pequeña de tamaño adecuado para la cantidad que queremos confitar. Ponemos las sardinas bien colocadas, añadimos la pimienta, los ajos enteros sin pelar y las hierbas aromáticas. Añadimos el aceite que no cubra (las sardinas desprenden su grasa y el aceite aumenta de volumen). Encendemos el fuego y cocemos a fuego lento durante  20 minutos, con la cazuela tapada. De vez en cuando, destapamos y controlamos. Pasado el tiempo de cocción, paramos el fuego, dejamos enfriar y las pasamos a un recipiente de vidrio. Las conservamos en la nevera.

PARA SABER MÁS

Debemos procurar que el recipiente sea pequeño y más bien alto. Podemos hacer 2 o 3 capas de sardinas. Si utilizamos un recipiente demasiado ancho, necesitaremos más cantidad de aceite y esto encarece el plato. Es muy importante la temperatura del aceite. Las sardinas deben hervir suavemente con el aceite, que tiene que hacer hervor. Si no vigilamos, las sardinas se freirán, se romperán y no obtendremos el resultado deseado. Esta estupenda receta me la ha enseñado a hacer mi querida vecina María Triadó.

RESULTADO

Este es un plato diferente. Como las sardinas de lata, pero mucho mejores. Mejoran si las dejamos reposar 24 o 48 horas. Se conservan muchos días en la nevera cubiertas de aceite. Aromáticas, sabrosas y para mojar pan. Qué aproveche!

Júlia