INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

1Kg de pulpo, previamente congelado
2 patatas medianas
1 hoja de laurel
sal
Aceite de oliva virgen extra
½ cucharadita de pimentón dulce
½ cucharadita de pimentón picante


PREPARACIÓN

Descongelamos el pulpo y lo limpiamos. Es necesario que le demos la vuelta a la cabeza y limpiemos el interior. El pulpo se cuece entero, sin cortar. Ponemos una olla al fuego con agua, cuando hierva añadimos un buen puñado de sal y una hoja de laurel. Cogemos el pulpo con unas pinzas y lo sumergimos dentro de la olla unos 5 segundos, lo sacamos y esperamos que el agua vuelva a hervir. A este proceso se le llama "asustar e pulpo". Lo repetimos tres veces y lo dejamos que hierva con la olla tapada unos 45 minutos. Pasados ​​25 minutos, añadimos las patatas con piel, enteras y las acabamos de cocer con el pulpo. Comprobamos si ya está blando pinchando la parte más gruesa de la pata con un palillo. Cuando lo pinchamos y notamos que el palillo se clava fácilmente como si pincharamos mantequilla blanda, el pulpo está cocido.

 Escurrimos el  pulpo y las patatas. Pelamos las patatas y las cortamos a rodajas. Cortamos el pulpo a trozos .

Para montar el plato, hacemos una base con las patatas y los trozos de pulpo encima. Esparcimos por encima el pimentón dulce y un poco de picante. Terminamos el plato con un buen chorro de aceite y lo servimos en una tabla de madera.


PARA SABER MÁS

Siempre es recomendable congelar el pulpo, de esta manera se rompe la fibra y queda mucho más blando.

Si no queremos servir en este plato los trozos de la cabeza y la parte más estrecha de las patas,  los reservamos  para servir en una ensalada u otra receta con una buena vinagreta. Cortamos las  puntas de las patas y las partes menos vistosas del pulpo en trocitos. Picamos la cebolla, tomate, pimiento verde y pimiento rojo en cantidad adecuada para el pulpo que queremos aprovechar. Cogemos un pote de vidrio con tapa, ponemos 3 partes de aceite por 1 de vinagre, las verduras cortadas y la pimienta negra molida. Tapamos y agitamos. Destapamos, añadimos el pulpo y volvemos a sacudir. Tendremos unos recortes de pulpo a la vinagreta de lo más ricos. Podemos añadir pimentón, ajo y perejil, lo que nos apetezca. El pulpo no es barato, por lo que debemos procurar aprovecharlo todo.

 

RESULTADO

Es el pulpo a la gallega de toda la vida, más fácil de cocinar lo que parece. Si hemos cocinado los recortes del resto  de pulpo a la vinagreta, lo servimos en un bol aparte.

 

Montse