INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
750 g de calabaza
130 g de cebolla de Figueres
1 puerro
Hojas tiernas de col
Semillas de calabaza
60 ml de aceite de oliva virgen extra
1 botella de cerveza (Popaire Blandae)
agua mineral
sal
Pimienta blanca molida
Pimentón dulce
Nuez moscada

PREPARACIÓN Y COCCIÓN
Pelamos la calabaza y la cortamos en trozos. Pelamos la cebolla y la cortamos en 8 trozos. Lavamos el puerro y lo cortamos en rodajas de un cm. Lavamos las hojas de col (utilizaremos las hojas internas, blancas y tiernas) y las ponemos en un bol cubiertas con agua mineral. Lo reservamos en la nevera. Ponemos una olla al fuego con el aceite. Rehogamos la calabaza, la cebolla y el puerro, salpimentamos, añadimos toda la cerveza y dejamos hervir unos 30 minutos, hasta que las verduras estén bien blandas. Rectificamos de sal y añadimos un poco de nuez moscada al gusto. Trituramos hasta obtener una crema fina. Si pasamos la crema por el chino, quedará más fina. Reservamos la crema caliente.

Ponemos una sartén al fuego y tostamos las semillas de calabaza. Sacamos las hojas de col de la nevera, (estarán crujientes), las secamos y las cortamos en juliana. Ponemos la crema caliente o tibia en los platos, esparcimos las semillas tostadas, la aliñamos con el pimentón y ponemos por encima las hojas de col. Lo acabamos con un hilo de aceite y servimos.

PARA SABER MÁS

Hemos querido poner en valor una cerveza artesana que se hace íntegramente en Blanes, La Popaire. En este caso, hemos elegido la Blandae, una de las muchas variedades que elaboran en Kristian y Elisenda. La receta es de unos cocinitas y buenos amigos, Lorea Cortada y Jordi Mata.

RESULTADO EN LA MESA
Esta crema, que combina ingredientes tan poco usuales, os encantará. De entrada, es muy vistosa, y la combinación de colores, texturas y sabores es muy acertada. Por el hecho de llevar la col crujiente fresca, hace que también sea una crema adecuada para verano. Buen provecho!

Montse y  Júlia