Pollastre a l'ast  amb patates

INGREDIENTES
1 pollo de 1,2 kg aproximadamente
4 patatas
2 cebollas
Manteca de cerdo o aceite de oliva
1 cabeza de ajos
1 limón
Tomillo
Sal
Pimienta
Brandy

 

PREPARACIÓN

Lavamos bien las patatas y, sin pelarlas, las cortamos en octavos. Las ponemos en una bandeja de horno ligeramente untada con aceite.
Cortamos las cebollas en juliana y las repartimos por encima de las patatas.
Aplastamos 3 o 4 dientes de ajo, sin pelar, y los añadimos a la bandeja.
Precalentamos el horno a 150 °C.
Limpiamos bien el pollo, lo secamos y lo pasamos por el quemador para eliminar los posibles restos de plumas. Si no tenemos fogones de gas, podemos hacerlo con un soplete.
Separamos un poco la piel del pollo y, entre la piel y la carne, ponemos un poco de manteca de cerdo y unas ramitas de tomillo.
Cortamos el limón por la mitad y lo frotamos por toda la superficie del pollo.
Dentro del pollo ponemos sal, pimienta, una de las mitades de limón —si el pollo es muy grande, podemos poner el limón entero—, unos dientes de ajo y un buen chorro de brandy.
Salpimentamos el pollo y lo untamos abundantemente con manteca de cerdo por toda la superficie. Atamos bien las patas y lo ponemos de cap per avall en la bandeja, encima de las patatas.
Horneamos durante 1 hora a 150 °C. Después, le damos la vuelta y lo dejamos cocer 30 minutos más a 150 °C.
Sacamos el pollo del horno y, mientras subimos la temperatura a 190 °C, lo regamos por todos los lados con el jugo que ha soltado durante la cocción.
Volvemos a ponerlo en el horno y lo horneamos 15 minutos más a 190 °C, para que quede bien dorado y con la piel crujiente.

PARA SABER MÁS

Esta es una receta de la chef Ada Parellada. Nosotros solo le hemos añadido un poquito de brandy.

RESULTADO
Un pollo buenísimo, con la piel bien dorada y crujiente, acompañado de unas patatas espectaculares.

Montse