Tarta de calabaza

INGREDIENTES PARA 8 RACIONES

Para la base
125 g de mantequilla
220 g de harina
1 cucharadita de café de sal
65 ml de agua muy fría
1 cucharada de zumo de limón

Para el relleno
1 calabaza tipo violín que pese 1,250 kg
3 huevos
120 g de azúcar moreno de caña (también puede ser blanco)
1 cucharada de miel
350 g de nata líquida
1 cucharada rasa de postre de canela en polvo
1 cucharada rasa de postre de jengibre en polvo
1 cucharada rasa de postre de nuez moscada en polvo

PREPARACIÓN Y COCCIÓN

Para preparar la base
Podemos comprar la base de pasta brisa hecha.
Sacamos la mantequilla de la nevera horas antes, la utilizaremos con la textura de pomada.
Preparamos un molde bajo de 26 cm de diámetro, lo untamos con mantequilla y lo reservamos.
Ponemos en un bol la harina con la sal. Añadimos la mantequilla y trabajamos con los dedos. Incorporamos el zumo de limón y el agua.
Amasamos rápidamente hasta obtener una masa suave y homogénea. Le damos forma de bola, ponemos en un bol, cubrimos con film y dejamos reposar 1h en la nevera.
Encendemos el horno a 180 ºC. Sacamos la masa de la nevera, esparcimos un poco de harina en el mármol de la cocina y estiramos la masa con el rodillo para darle forma redonda.
Cubrimos el molde con la masa, ajustamos los bordes presionando con los dedos. Recortamos la masa sobrante y pinchamos la base con un tenedor.
La cubrimos con papel de horno y ponemos dentro legumbres, bolas de cerámica o piedrecitas para que la masa no se hinche.
Entramos al horno 15 o 20 minutos. Quedará medio cocida. Retiramos las legumbres. Ya tenemos la base a punto.

Para hacer el relleno
Calentamos el horno a 180ºC. Lavamos bien la calabaza, no la pelamos. La cortamos en dos partes de arriba abajo y las cubrimos con papel de aluminio. No hace falta envolver completamente. Ponemos en una bandeja y entramos al horno 1.30 h. Comprobamos el punto de cocción destapando la calabaza y pinchando con un tenedor; cuando esté blanda la sacamos del horno.
Una vez cocida, retiraremos fácilmente la carne con una cuchara. Necesitamos 450-500 g. La ponemos en un bol. Añadimos el resto de los ingredientes y trituramos todo hasta obtener una pasta fina. Llenamos la base que tenemos reservada con esta pasta y la entramos en el horno caliente. Lo dejamos cocer 25-30 minutos. Pinchamos con un palillo y si es necesario, dejamos 5 minutos más. Una vez cocido lo sacamos del horno y lo dejamos reposar. Servimos a temperatura ambiente. Lo podemos acompañar con nata montada.

PARA SABER MÁS

La pasta quebrada o pasta brisa no es difícil de hacer, pero hay que tener una cierta práctica. Si no os queréis complicar, se puede comprar hecha. Para esta receta, hemos utilizado calabaza tipo violín. Es más fácil de vaciar y tiene más carne que la variedad potimarrón (también muy buena). Ajustad las especias al gusto. La tarta se conserva bien en la nevera unos tres días, bien cubierta con film. Aconsejamos comer a temperatura ambiente, el sabor mejora. Del libro Un Dulce en Nueva York, de Mark Grossman. Esta tarta es un clásico americano del día de Acción de Gracias.

RESULTADO 

Un pastel de calabaza delicado, aromático y diferente. ¡Que aproveche!

Júlia y  Montse